80º Aniversario del debut de Alicia Alonso

80º Aniversario del debut de Alicia Alonso

Presentación del libro «Alicia Alonso. Giselle: el instante eterno», de Mayda Bustamante.

Estreno del audiovisual «Alicia Alonso, siempre Giselle». Exposición de fotos «Alicia Alonso: para que Giselle no muera».

Preside: Sección de Literatura. Junta a Mayda Bustamante, el crítico, investigador y director del Museo Nacional de la Danza de Cuba, Pedro Simón, y el investigador José Ramón Rodríguez Neyra.

La compositora y cantante cubana Liuba María Hevia estrenará una canción sobre el poema inspirado en Alicia, «Es la magia que enamora» del poeta Santiago Castelo.

Y se hacía una estrella luminosa. Así la veía. En la danza no dejó espacio para el error. Es el momento de recordarla, memoria sagrada.

Esta selección, Alicia Alonso. Giselle: el instante eterno, pretende ser eso, un recorrido por los rincones más relevantes de los que la conocieron.

¿La más grande de Cuba, la isla que la sostuvo y que tanto amó? Sin dudas. ¿La más grande de Iberoamérica? Lo testifican las prolongadas ovaciones que se fueron con ella, pero «las patrias no limitan de un modo único con accidentes geográficos». Ella traspasó todos los límites y fronteras para convertirse en horcón universal del ballet, en figura cimera, ¡y cómo se inunda el mundo ahora de nostalgias por su baile!

Frases que la catapultaron en el monumento que es, y si se esculpiera en cada país que tuvo el privilegio de perder el aliento ante sus interpretaciones, tendría que decir: la Giselle más extraordinaria de todos los tiempos.

¿Qué otra bailarina, en cualquier rol, puede exhibir como usted esta genealogía? Rotundamente, nadie. Más de veinte países de Europa, América Latina, América del Norte, países del este, en esta selección, incluidos los países más representativos del ballet desde su creación: Francia, Rusia, Dinamarca, Reino Unido, Estados Unidos y, obviamente, Cuba. ¿Qué otra bailarina puede contar con tantas opiniones emitidas por escritores, ensayistas y, sobre todo, por los críticos, que tuvieron el honor de compartir siglo con usted? Rotundamente ninguna.

Este libro, que solo aspira a mantener vivo el recuerdo y homenajearla en el 80 aniversario de la primera vez que interpretó Giselle, está concebido no como una recopilación exhaustiva de su andadura por este rol —para eso, ya existe Alicia Alonso o la eternidad de Giselle—, sino del momento de destello, definitorio, tal como la vieron sus contemporáneos. Está, además, profusamente ilustrado, lo que lo convierte al final en objeto de arte.

Vuelvo a lo que escribí cuando se publicó Alicia Alonso o la eternidad de Giselle: «Alicia Alonso es, en otros aspectos, un fenómeno solo comparable humanamente con Beethoven, que fue capaz de componer con dificultades que, precisamente, le impedían escuchar; o con Degas, que pintaba cuando ya no podía gozar del sentido de la vista. Alicia Alonso, que ha padecido una inmerecida limitación visual desde muy joven, acrecentada con los años, ha bailado con esa dificultad a un nivel de máxima excelencia, y pertenece por derecho propio a ese reducido universo en el que caben muy pocos nombres: el de la genialidad».

Gracias, Alicia, por ser en mi vida savia, proa, inspiración. Gracias por la cercanía sostenida en el tiempo. Gracias, Pedro, amigo, por estar siempre y por tu sabiduría; gracias, Neyra, por tu invaluable colaboración; gracias, Liuba María Hevia, por haberte sumado con tu música.

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